12 de noviembre de 2010

Journée des icônes: Londres y un poco de Paul

Quiero describir Londres desde mi percepción porque una amiga del alma se mudó hace muy poquito desde Madrid para allá y la extraño. Digamos que es la ciudad madre por excelencia, que todo nace y se expande desde ahí, tal vez suena un poco exagerado, pero esa fue mi primera sensación cuando bajé del bus que nos dejó en pleno centro. Sentí que la ciudad se me vino encima, y no tenía que ver con un tema de autoestima, sino con no tener muy en claro para que servían las 250 líneas de subte, el Big Ben, edificios con formas extrañas, la inmensa Saint Paul´s Church, London y Tower bridge, Picadilly circus, los miles de barrios y todo lo que alguna vez escuchamos que hay en Londres. A medida que pasan los minutos, las horas, los días te vas dando cuenta que la ciudad es perfecta, que posee todo, para todos…el que quiere vivir tranquilo tiene dónde hacerlo, el que quiere el caos, también, cada cual encuentra su espacio y lo vive como quiere, es fascinante. Lo único que no encontré fue contención, aca es donde hacen ruido las diferencias entre culturas, el latino es más cálido, no por eso mejor persona, pero si más acogedor. Hay que vivirla a pleno el tiempo que estés y aún así sentís que no la conociste, está bien que uno está de paso y  los períodos tal vez son cortos, lo que obliga a elegir y para eso hay que tener en cuenta 150 millones de variables como: tratar de no caer en el Tate justo el único día de la semana que está cerrado, o ir a la feria de Nothing Hill, justamente el día que está la feria, ir a ver el cambio de guardia del palacio real temprano, para no encontrarte con miles de fanáticos pegados a la reja con camaritas y camarotas atadas al cuello que no te dejan ver siquiera los que vienen a caballo, tener en cuenta que si vas a Primark vas a estar mínimo 4 horas, aunque no seas para nada fanático de la ropa. Además de todos los típicos que antes nombré, hay cosas que perdérselas resulta imperdonable: el excéntrico barrio de Candem, la librería de “Un lugar llamado Nothing Hill” (bueno, esto para los que nos gustó la película), Greenwich village y el meridiano, cruzar por London Bridge de noche, y hablando de noche, los verdaderos after del Soho, de museos ni voy a hablar porque si no los recuerdo es porque no hicieron demasiado eco en mi.

 
Soho - After

Candem

Candem
 
Nothing Hill
 
Tate


No quiero imaginar todo lo que me estoy olvidando. Como experiencia personal y humana, Londres significo un cambio de aire, una vuelta a lo actual y un viaje a lo que estaba por venir.
No puedo dejar de nombrar los outfit de mujeres y hombres que hacen malabares con el clima tan hostil: 30 grados al sol y 5 grados a la sombra…







No se olviden de pasar por trafalgar Square donde miles de personas cantaron “Hey jude”, eso simplemente es el pie para decir que ayer fui al recital de Paul Mc Cartney  y me llené de ardor, casi 70 años con una voz intacta y una energía sumamente sentida. Paul es buena onda.



Y por último, esto es personal, amiga: disfrutá, viví y sentí Londres, estoy con vos!


Imágenes: mías, The sartorialist

5 comentarios:

Las Rayas No Estilizan dijo...

increible!!!!!!!!!!!!!

Mariano dijo...

Me encantó!

Jorge dijo...

....Something in the way she moves, Attracts me like no other lover, Something in the way she woooos me........

Victoria no tiene Secretos dijo...

love love love!

Yanina dijo...

me encantó lo de "una vuelta a lo actual y un viaje a lo que estaba por venir". Espero más posts!